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10.15.2011

desayuno en tiffany´s

preparé el café, medianamente intenso como me gusta, mientras vos hacías el jugo de naranja. las tostadas las untamos con dulce de leche y queso crema. y el toque fresco de la mañana lo dio el yogurt revuelto con una granola de pasas, almendras, castañas, pistachos, cereales y untado con un toque celestial de miel de caña. cuando el sol suave iluminó la mesa, las tazas y la comida tuve la sensación de que nada más hacía falta. después de la noche la luz de esta mañana resultaba epifánica y sentí mis ojos más buenos y más verdes y el cuerpo tranquilo. después de la noche mirarte de día fue un acontecimiento nuevo y dulce que se condensó en un pensamiento fugaz: no quiero que te vayas. no era un pensamiento posesivo, tampoco una obsesión. vos te ibas a ir a tu trabajo de todos modos y yo también, a la casa de mi mamá. podría decir que en realidad tuvo la forma de una certeza. algo así como que si la vida puede compararse con un día y sus cuatro comidas, bueno, entonces, quedémonos, que es temprano todavía.

3 comentarios:

piscica dijo...

"sentí mis ojos más buenos y más verdes y el cuerpo tranquilo".
precioso. y precioso el amor que te hace sentir que es temprano todavía.
un gran abrazo píscico. te quiero.

ojo rojo dijo...

piscica, vos sos buena

Loli dijo...

bueno bueno, que texto más hermoso.