un amigo de una amiga me escribe hoy en un mail “en los últimos días estuve usando mucho el diccionario del habla de los argentinos. me parece rotundamente superior a todos los demás diccionarios que conozco, incluyendo en especial el drae” y agrega para mí: “mis felicitaciones, al menos por la parte de la hache”. no sé cómo es que cuatro meses después se acuerda de que yo armé parte de esa letra. me da alegría su atención y me gusta también saber que alguien usa el diccionario para su trabajo.
la primera palabra que definí fue hada. completar la entrada me llevó cerca de dos días, mientras iba mechando con otras palabras que tampoco lograba terminar. el cartero que la tarde del viernes me paró en la esquina de Gurruchaga y Costa Rica no sabía nada de esto. yo caminaba en busca de un taxi que me aliviara del calor sofocante de las dos de la tarde, con la nariz llena del agua de un resfrío ridículo para el mes de noviembre, y el hombre, delgado, de pulcro uniforme amarillo y azul, con el morral de las cartas colgado del hombro –qué bellas y a la vez anacrónicas son esas valijas llenas de cartas– y un ímpetu varonil, me intercepta: puedo hacerte una pregunta. sí. serio, como si necesitara saber si la calle tal o cual queda hacia la izquierda o la derecha me interroga mirándome fijo a los ojos: qué diferencia hay entre las hadas y las brujas. umm, pienso y sonrío. me resisto a una vulgar confrontación del tipo unas son buenas, las otras, malas; unas usan escoba, las otras tienen alas y digo, rápidamente y con una actitud adulta para seguirle el juego: las brujas tienen nariz ganchuda y las hadas, en cambio, repingada. muy bien, aprueba semi eufórico. pero además de eso, me agrega, las brujas vuelan y las hadas, como vos, levitan. los dos nos reímos fuerte. y él feliz, con la satisfacción que da una tarea cumplida, sigue su camino por la ciudad.
11.30.2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

4 comentarios:
¿Y vos tenés la nariz respingada llena de agua?
Saludos.
y ahí nomás te convidaba con una levite de naranja, jaja!
el oficio del hombre anacrónico como los piropos de payador (bah, no sé si es que son anacrónicos o yo ya no recibo ni piropos de albañil)
jajaja, levite de naranja! linda hipotermia.
gracias guillermo por todos tus comentarios. qué bueno que te guste el blog.
piropos con magia suelen escasear
besos de estrellitas findeañeras, m
Publicar un comentario